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Detecta los casos de escapismo y su narrativa

Toda persona pasa por un tiempo de “escapismo”. ¿Qué es esto? El escapismo se define como: La distracción mental que se toma para salir de una realidad difícil que se está viviendo.

Esta actitud es una que toda persona hace todos los días para cambiarse de posición mental, especialmente cuando se ha experimentado circunstancias difíciles o de reto. Puede ser algo muy saludable para poder continuar viviendo en la paz y tranquilidad. Algunos ejemplos de un escapismo saludable son el salir a caminar al llegar del trabajo para soltar el estrés del día, sentarse con familiares o amigos a platicar sobre algún tema divertido, navegar en las redes sociales, ver una película, o aún dormir. Pero, también hay el lado oscuro del escapismo. En donde las personas procuran “escapar” de su realidad con métodos destructivos tal como el alcohol, la pornografía, o la violencia.

Sea cual sea la acción que una persona hace, es un reflejo de lo que hay internamente en ellos. Como consejeros bíblicos, nuestro enfoque debe de ser aquello que el aconsejado ve como negativo y destructivo. Por lo que llegó a nosotros por ayuda.

En la consejería bíblica es importante analizar las acciones en las cuales el aconsejado ha estado involucrado para ayudarle a determinar si esa acción primeramente, es destructiva y segundo, procurar llegar a la causa de lo que lleva a la persona a tomar esa acción. Una vez determinada la causa, tenemos la oportunidad de acompañar a la persona para tratar con la raíz de la situación y no solamente estar tratando de aminorar la acción indeseada.

Hay dos aspectos que generalmente llevan a la persona hacia un escapismo negativo y destructivo. La vergüenza y una narrativa falsa. Necesitamos ayudar a la persona a descubrir y determinar cuál de estos le está afectando. Luego, caminar con ellos para que lo entreguen a Dios apropiadamente (como indica la Biblia) y reemplazarlo con actividades que sean saludables y alineadas a la palabra de Dios para su vida diaria.

Vemos un ejemplo bíblico de la vergüenza. Cuando Adán y la mujer desobedecieron el mandato de Dios les sobrellevó la vergüenza. Luego entraron a una narrativa falsa. ¿Cómo? Aunque la información era real (estaban desnudos), ahora lo estaban interpretando desde el lente de la vergüenza (habían desobedecido a Dios). Unos momentos antes esta realidad seguía siendo la misma, pero no la interpretaban desde el punto de vista de la vergüenza. Esta narrativa falsa no les permitía ver que, aunque era cierto que habían pecado, ¡no pudieron ver a Dios venir a ellos con misericordia! Creyeron la mentira de la serpiente y siguieron creyendo la narrativa falsa creada por ese pecado. Ese prototipo, trágicamente, se duplica en todos nosotros hasta el día de hoy.

Es importante ayudar a las personas a ver que la vergüenza y las falsas narrativas (juntamente con el pecado que lo causa) no tienen la última palabra.

Estaremos proveyendo ayudas que puede agregar a su “arsenal” de información durante tiempos de consejería bíblica. En las próximas semanas estaremos incluyendo estas herramientas que puedes usar. ¡No te lo pierdas!

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